sábado, marzo 21, 2009

29ª Jornada - El que siembra recoge

Día: Viernes 27 de Febrero de 2009

Para la sobremesa, aunque estábamos lejos del centro, decicimos tomar algo por la zona para reposar la sesión. En la misma calle de la Daniela encontramos un lugar de los que gustan a los asociados, "Los currantes". Bar sin pretensiones pero suficiente para tomar una copa y charlar de la actualidad política y económica de este pais que, por cierto, se llama España. Un par de copas cayeron tranquilamente mientras Freak se llevaba una partida de dardos en la ultima ronda de infarto.
Después de eso decidimos que era hora de mover el campo. El 27 nos llevó a la plaza de Neptuno, al Palace. Durante el camino no faltó la polémica sobre si era mejor bajar en la cibeles o en neptuno para llegar antes a la plaza de Santa Ana. Nuestro destino ya fijado.
Como no podía ser de otra forma, la Casa de Guadalajara, de la que empezamos a tener acciones, era nuestro destino.
Una vez allí, 4, 5, 6 copas...quién sabe?, tertulia sobre las bondades de la subasta vickray, desfile de espectaculares tangueras, pinchos de tortilla y chorizo, visita de la mujer de un asociado acompañada por una amiga, bastante buena, y su novio, murciano. No parece poco, no?, pues todavía quedaba lo mejor. Freak se armó de valor para llamar, no sin antes forzarme a darle su teléfono, a la guiri americana con la que coincidimos en el mismo lugar la jornada anterior. Resultado, quedábamos con ella y unos amigos en Sol media hora después.
Nos los llevamos a la Venencia donde invitamos a una manzanilla a dos de las niñas, el resto se quedaron fuera porque tenían litros de cerveza. Pobres diablos.
Las niñas tenían intención de marcharse a casa en breve pero también ganas de quedarse con nosotros. Así fué. Se vinieron a la Ofrenda. El grupo de guiris estaba compuesto por 3 o 4 tíos y 3 tías, una de ellas no disponible. Quedaban 2 sueltas y sólo con eso bastaba.

Una vez en la ofrenda nos tomamos un par de copas, confirmamos que las guiris eran unas niñas (20 y 22) y vimos que no era el mejor escenario para un ataque más directo, muchos amigos.
Algo pareció haber y habrá que intentarlo en una última ocasión.
Decidimos que era mejor separar grupos y que ya habíamos tenido suficiente.
Para entonces sólo quedábamos Farruco y Lebrijano.

Luego me enteré de que Freak hizo un último esfuerzo, levantándose de la cama, para seguir con la marcha. Y es que tiran más dos tetas que dos carretas. Bien por Freak.

Lebrijano.

miércoles, marzo 11, 2009

28ª Jornada - La nueva referencia de Huertas

Día: Viernes 13 de Enero de 2009.

Al salir de la taberna decidimos patear hasta la zona centro mientras bajábamos el sofoco.
Una vez en el centro decidimos pasar por los legionarios que últimamente teníamos bastante abandonado. No nos encontramos a Feli como habitualmente, por lo visto le habían operado de algo y era baja, nos atendió, como otras veces, su hija.
Una vez allí, la cosa empezó como siempre, tranquila, para ir animándose, sobre todo en conversación, según entraban las copas. Al final, y después de tres cañonazos por cabeza, el tono había subido y los temas de conversación se habían enrarecido.
Decidimos parar un poco porque ya sabemos que más de tres en los legionarios es peligroso. No en vano les llaman los novios de la muerte.
Enfilamos hacia la plaza de santa ana para aterrizar en la Casa de Guadalajara, nuestra nueva referencia de la zona de Huertas. Allí cayeron algunas más y se dejaron caer algunas tangueras dignas de mención. Sobre todo una guiri, que todavía no conocemos pero habrá que hacer un poder.
Otra guiri fué la víctima en este caso del grupo salvaje. Una estudiante americana que se nos unió y que disfrutó de nuestra compañía, casi tanto como nosotros de la suya, en la Venencia (2-3 manzanillas) donde se le explicó la belleza del arte del toreo.
Después la llevamos a lo oscuro, a la Ofrenda, donde Cobain acaparó su atención para acabar marchándose con ella, no sabemos con qué intenciones, y dejándonos medio perdidos.

Cuando parecía que los ánimos empezaban a decaer llegó un mensaje que espoleó a Freak para arrastrarnos al 100x100.
Es ya sabido que el embrujo del sitio nos atrae y nos confunde de tal modo que el tiempo parece desaparecer. Al menos eso fué lo que pensamos los que salimos alguna hora después del Caravan.
Para entonces sólo quedábamos Freak y un servidor.


Lebrijano.