martes, octubre 23, 2007

17ª Jornada - Cantos regionales

Dia: Viernes 28 de Septiembre de 2007.

Para iniciar el debate, como viene siendo ya habitual, nos pasamos por la hermandad de antiguos caballeros legionarios, "los legionarios" a partir de ahora. Allí empezaron a rondar los dycs y los caciques. Unos solos, otros con coca cola. Hay que decir que las copas en este local están cargadas de tal forma que una copa vale por dos. Nos tratan bien. Cuatro copas cuatro y, bajo el influjo de los vapores, compromiso, por parte de dos integrantes de la asociación, de cambiar de estrategia para evitar la sequía en otras cuestiones de la vida. Apuesta incluida.
Con el ánimo ya templado nos fuimos al Ñeru donde cayeron unas cañas y donde nos juntamos con un matrimonio amigo y una amiga de éstos que gustan de compartir con nosotros estas jornadas. Después de salir del Ñeru Casanova nos dejó por compromisos familiares. Nos despedimos y nos citamos para la gran cita de la temporada en El Escorial.
Freak insistió en que visitáramos unos bares que conocía por la zona de Antón Martín y allí nos dirigimos. De camino paramos en un bar de la calle Atocha donde, entablando conversación con la dueña a santo de fotos de cantos regionales en la pared, supimos que tanto ella como su marido, que estaba en la barra, gustaban de la tradición musical regional española. Como se puede entender, la conjunción de las palabras tración, regional y español nos obligó a compartir las historia de nuestra asociación con ellos. Bravucón y yo nos interesamos por su afición y, después de comentar alguna foto en la pared, les confesamos que íbamos detrás de los mejores cocidos y gracias a eso les sacamos unos platos de migas, especialidad de la casa, que estaban realmente buenos. Después de despedirnos de los anfitriones, nos fuimos a por otra caña en algún garito de alguna calle cerca de nuestro de destino. Bravucón dijo "basta" y los que quedábamos nos pasamos por un bar cerca de la plaza de lavapiés, en la calle del Olivar. Un par de copas fueron suficientes para que Freak encontrara el desaliento. Los que quedábamos nos pasamos por el Candela. Un poco de flamenco y a casa.

El Lebrijano.