32ª Jornada - Typical Spanish, primer contacto de AGEJA
Día: Viernes 24 de Julio de 2009
El debate de la jornada se presumía interesante, en parte por la presencia de Casanova que siempre es bienvenida, en parte por el espíritu de los expedicionarios. Todo el mundo venía con ganas y eso es algo que últimamente hay que reseñar. Nos hacemos viejos.
Después de dejar el restaurante decidimos que lo mejor era coger el metro, línea directa desde Alonso Martínez, hasta Opera para hacer una visita a los legionarios. Casanova gusta de presentar sus respetos a los parroquianos cada vez que viene, sobre todo porque el entorno hace recordar la madre patria, algo que puede llegarse a olvidar estando en ultramar. O quizás sea al revés.
De camino el equipo casi al completo decidió probar suerte con los 50 y pico kilos de los euromillones ante la incredulidad del Cobain, el único cuerdo. Tengo que decirle que ya no volveremos a trabajar ninguno. Jamás. Y que tendrá el cocido y la farra pagada de por vida. Lo siento tío, por una vez el infinito se alcanzó.
Una vez en los legionarios y tras los saludos de rigor a Feli y al parroquiano habitual (Luis creo que se llama) nos enfrentamos a unos buenos whiskies y rones. Tres cayeron. Suficientes para
empezar a templar los ánimos.
Dejamos los legionarios para enfilar hacia Huertas con tres paradas de camino para refrescar con sendas cañas. El quijote, un bar de la calle la bolsa y la Casa de las Torrijas. Llegamos a la casa de Guadalajara relativamente tarde para lo que es habitual y decidimos que no merecía la pena acomodarse. Una caña y una tortilla para reponer fuerzas que nos harían falta para seguir las andanzas.
Seguimos con la ruta turística para casanova con un vino en Venencia. Como la noche no parecía muy animada en la zona de Huertas decidimos cambiar de aires y nos pasamos a La Latina, más concretamente al Typical Spanish. Un garito de toda la vida con música española de toda la vida. Se pueden escuchar tonadillas hasta de los 60s. No digo más. En una primera instancia estaba vacío (23:30) y decidimos hacer tiempo en una tasca cercana con una caña. De vuelta ya en el Typical el bar se había llenado de gente disfrutando del ambiente retro del que no todos participaron.
Sólo Bravucón, Freak y un servidor salieron ilesos y con ganas de más. Un lugar disponible a esas horas por la zona es el garito que está enfrente del Marula. Una copa más decidimos pasar por La Noche ese garito donde acaban todos los perdidos. Nosotros. Una copa, la de la entrada, que siempre hay que tomar, y un momento de lucidez nos sacó de allí para terminar la noche.
Lebrijano
El debate de la jornada se presumía interesante, en parte por la presencia de Casanova que siempre es bienvenida, en parte por el espíritu de los expedicionarios. Todo el mundo venía con ganas y eso es algo que últimamente hay que reseñar. Nos hacemos viejos.
Después de dejar el restaurante decidimos que lo mejor era coger el metro, línea directa desde Alonso Martínez, hasta Opera para hacer una visita a los legionarios. Casanova gusta de presentar sus respetos a los parroquianos cada vez que viene, sobre todo porque el entorno hace recordar la madre patria, algo que puede llegarse a olvidar estando en ultramar. O quizás sea al revés.
De camino el equipo casi al completo decidió probar suerte con los 50 y pico kilos de los euromillones ante la incredulidad del Cobain, el único cuerdo. Tengo que decirle que ya no volveremos a trabajar ninguno. Jamás. Y que tendrá el cocido y la farra pagada de por vida. Lo siento tío, por una vez el infinito se alcanzó.
Una vez en los legionarios y tras los saludos de rigor a Feli y al parroquiano habitual (Luis creo que se llama) nos enfrentamos a unos buenos whiskies y rones. Tres cayeron. Suficientes para
empezar a templar los ánimos.
Dejamos los legionarios para enfilar hacia Huertas con tres paradas de camino para refrescar con sendas cañas. El quijote, un bar de la calle la bolsa y la Casa de las Torrijas. Llegamos a la casa de Guadalajara relativamente tarde para lo que es habitual y decidimos que no merecía la pena acomodarse. Una caña y una tortilla para reponer fuerzas que nos harían falta para seguir las andanzas.
Seguimos con la ruta turística para casanova con un vino en Venencia. Como la noche no parecía muy animada en la zona de Huertas decidimos cambiar de aires y nos pasamos a La Latina, más concretamente al Typical Spanish. Un garito de toda la vida con música española de toda la vida. Se pueden escuchar tonadillas hasta de los 60s. No digo más. En una primera instancia estaba vacío (23:30) y decidimos hacer tiempo en una tasca cercana con una caña. De vuelta ya en el Typical el bar se había llenado de gente disfrutando del ambiente retro del que no todos participaron.
Sólo Bravucón, Freak y un servidor salieron ilesos y con ganas de más. Un lugar disponible a esas horas por la zona es el garito que está enfrente del Marula. Una copa más decidimos pasar por La Noche ese garito donde acaban todos los perdidos. Nosotros. Una copa, la de la entrada, que siempre hay que tomar, y un momento de lucidez nos sacó de allí para terminar la noche.
Lebrijano

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