viernes, junio 22, 2007

11ª Jornada - ¡¡A mi la legión!!

Hola a todos.

Los asistentes fueron Grohl, Freak, Cobain, Harry, Bravucón y Lebrijano. Cobain y Lebrijano siguen con su particular lucha por no perderse un cocido.

El Lebrijano


El Debate: "¡¡A mi la legión!!"

Después de salir de la Bola nos fuimos paseando hasta la plaza de Oriente, recuerdo de tiempos más nobles.
Bravucón nos guió desde allí a la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios (San Nicolás, 12). Sólo él la conocía y la verdad es que nos sorprendió a todos. Fotos de legionarios, Franco incluido, y banderas de España decoran las paredes. Un santuario.
Nos tomamos unos buenos copazos allí y en la charla con el camarero descubrimos que el cocido del lugar tenía cierto renombre entre las buenas gentes del barrio que frecuentaban el lugar.
El más impresionado por el lugar fué Casanova (repescado para la prorroga) quién, después de varios dycs, pidió que se le enterrara en el lugar y, cuando llegó el momento, así lo hicimos.
Una pena lo de Casanova, nos dejó. Un recuerdo desde aquí.
La cuestión es que Casanova se trasladaba a otro pais, ¿qué pensaron?, por trabajo y amor (o sexo?) y la siguiente jornada sería la última que iba a poder disfrutar con sus compadres de la asociación. Como quedó tan impresionado con la hermandad, decidimos darle el homenaje de despedida fijando el siguiente cocido allí, aunque esa es otra historia.
Después de abandonar la hermandad no fuimos al Ñeru a tomarnos unas botellas de sidra, una por cabeza, que cayeron fulminantes, como nosotros. A esas alturas quedaban Freak, Casanova, Bravucón y Lebrijano.

Cuando salimos del Ñeru se incorporó Grohl, que había ido a dejar el coche, y seguimos calle abajo con intención de picar algo porque ya había anochecido. No se nos ocurrió otra cosa que meternos en un chino que no sé dónde está ni quiero saberlo. De todos es conocida mi aversión a este tipo de comida, aunque para no ser una antisocial tengo que ceder de vez en cuando. El sitio me pareció infecto aunque la comida les gustó (en esas condiciones gusta todo). Cuando salimos ya era una hora considerable y, como apetecía cubata otra vez nos metimos en el primer sitio que vimos, de cuyo nombre no quiero acordarme, aunque sí de otras cosas, a tomarlo, sólo uno. Después el desánimo hizo mella y nos fuimos a casa. En esos momentos quedaban Freak, Casanova, Grohl y Lebrijano.

El Lebrijano

10ª Jornada - Piano Man

El Debate: "Piano Man "

Después del cocido nos metimos en el primer bar que encontramos a tomar un cubata que nos ayudara a asentar las pingues viandas que habíamos ingerido.Para entonces ya se había incorporado Harry a quien se le reconoció el gesto de presentarse al debate teniendo en cuenta la causa de la falta. Se perdió el cocido por causa de fuerza mayor, en este caso, acompañar a su santa a una revisión cuyo resultado fué embarazo, enhorabuena!!. Un futuro buen español esperamos que salga.La incorporación de Harry no fué óbice para que dos integrantes del grupo (Grohl y Cobain) nos tuvieran que abandonar por causas laborales. Sin pan no hay tocino y sin tocino no hay cocido. Eh Cobain? Primero hay que ganarse el pan para poder huntar el tocino y como no somos precisamente unos vagos ni unos maleantes pues eso, que hay que levantar España, aunque no sabemos para quién. Quizas para los que lleguen, eh Harry?.

Bueno, que me voy por las ramas. Después de la primera copa yo dejé momentaneamente el grupo para ir a dejar los aperos de trabajo, léase, el portátil, a casa. Enseguida me uniría con ellos, con una copa de retraso, en una cervecería donde se suele juntar buena gente y que queda en la calle Luchana, cervecería Chamberí. Cogimos barra, pillamos asiento y, como podía ser de otra forma, las copas empezaron a caer. Una, dos, tres, cuatro. Los ánimos más exaltados, las conversaciones más subidas de tono y el hecho de que el garito ya sobre las 21:00 se hubiera llenado de gente que, como podéis imaginar no iba tan confundido como nosotros, hicieron que diéramos un poco la nota. Un ejemplo es que una pareja que estaba a nuestro lado con un niño tomando tranquilamente una caña se tuviera que ir por miedo a que los años que habían invertido en la educación de su hijo se fuera al traste.

Como ya habíamos cumplido con creces en la "Chamberí" (recuerdenlo porque volverá a sonar en próximas reuniones), nos pasamos al bar de al lado a tomar unas patatas chulas con unas cervezas para ir rebajando un poco. Las patatas chulas de este sitio merencen mención especial. Una aliño de perejil, vinagre y no sé qué más hacen de ellas un verdadero manjar.

Cuando ya habiamos gastado el sitio nos bajamos por Luchana hacia Bilbao y resultó que Bravucón conocía un Piano Bar que está al lado de un bingo justo al lado de la salida del metro. El ambiente del sitio era, cómo lo diría, "selecto". Un grupo de "maduros", por no decir viejos, escuchando como el pianista cantaba canciones de la "época" y de vez en cuando acompañando a algún cliente en sus labores "sinatrescas".

Ante aquello no pudimos por menos que entrar y tomar una copa y, cómo no, echar una cancioncilla. Empezó Bravucón, aunténtico pro en estas labores y le seguimos todos excepto Freak quién se había incorporado en la Chamberí. Tres o cuatro canciones y el público ya era nuestro. La verdad es que no me acuerdo del repertorio pero lo que sí sé es que yo canté con Bravucón el "Viva España" que no sé si es suya pero yo se la recuerdo a Manolo Escobar.Cuando dejábamos el lugar la gente nos despidió con aplausos y el pianista se levantó de su banqueta para estrechanos la mano. Triunfo total.
Con el ego alterado nos fuimos a Casa Camacho, sitio típico al lado de la plaza del 2 de Mayo, a tomar unas cañas más, creo que dos o tres, para seguir con la juerga en La Espiral y recoger los trastos con la intención de repetir andanzas en la siguiente reunión.

El Lebrijano