11ª Jornada - ¡¡A mi la legión!!
Los asistentes fueron Grohl, Freak, Cobain, Harry, Bravucón y Lebrijano. Cobain y Lebrijano siguen con su particular lucha por no perderse un cocido.
El Lebrijano
El Debate: "¡¡A mi la legión!!"
Después de salir de la Bola nos fuimos paseando hasta la plaza de Oriente, recuerdo de tiempos más nobles.
Bravucón nos guió desde allí a la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios (San Nicolás, 12). Sólo él la conocía y la verdad es que nos sorprendió a todos. Fotos de legionarios, Franco incluido, y banderas de España decoran las paredes. Un santuario.
Nos tomamos unos buenos copazos allí y en la charla con el camarero descubrimos que el cocido del lugar tenía cierto renombre entre las buenas gentes del barrio que frecuentaban el lugar.
El más impresionado por el lugar fué Casanova (repescado para la prorroga) quién, después de varios dycs, pidió que se le enterrara en el lugar y, cuando llegó el momento, así lo hicimos.
Una pena lo de Casanova, nos dejó. Un recuerdo desde aquí.
La cuestión es que Casanova se trasladaba a otro pais, ¿qué pensaron?, por trabajo y amor (o sexo?) y la siguiente jornada sería la última que iba a poder disfrutar con sus compadres de la asociación. Como quedó tan impresionado con la hermandad, decidimos darle el homenaje de despedida fijando el siguiente cocido allí, aunque esa es otra historia.
Después de abandonar la hermandad no fuimos al Ñeru a tomarnos unas botellas de sidra, una por cabeza, que cayeron fulminantes, como nosotros. A esas alturas quedaban Freak, Casanova, Bravucón y Lebrijano.
Cuando salimos del Ñeru se incorporó Grohl, que había ido a dejar el coche, y seguimos calle abajo con intención de picar algo porque ya había anochecido. No se nos ocurrió otra cosa que meternos en un chino que no sé dónde está ni quiero saberlo. De todos es conocida mi aversión a este tipo de comida, aunque para no ser una antisocial tengo que ceder de vez en cuando. El sitio me pareció infecto aunque la comida les gustó (en esas condiciones gusta todo). Cuando salimos ya era una hora considerable y, como apetecía cubata otra vez nos metimos en el primer sitio que vimos, de cuyo nombre no quiero acordarme, aunque sí de otras cosas, a tomarlo, sólo uno. Después el desánimo hizo mella y nos fuimos a casa. En esos momentos quedaban Freak, Casanova, Grohl y Lebrijano.
El Lebrijano
