16ª Jornada - Leche de pantera
Dia: Sábado 28 de Julio de 2007.
La jornada tuvo lugar en sábado porque Casanova aterrizaba el viernes previo y, como habitualmente no puede venir, hicimos un poder. Como teníamos tiempo, quedamos en Casa Camacho (C/San Andres) para tomar una caña previa que nos aliviara el calor que hacía (40ºC).
Los asistentes fueron: Harry, Casanova, Bravucón, Ariete (una nueva cara) y Lebrijano.
Como primera parada después de dejar la Fuencisla elegimos el centro asturiano, un lugar tranquilo a esas horas, y con posibilidades. El hecho de que estuviera cerca también influyo. Si hubiéramos pateado mucho por la calle a esas horas con la que estaba cayendo y con la que nos había caído seguro que alguno hubiera sucumbido. Aunque pueda parecer extraño nos escanciamos unos cubatas porque no estaban los cuerpos para sidra. Como había sitio nos sentamos en una mesa con la intención de charlar tranquilamente sobre el bien y el mal además de disfrutar de la contrarreloj que a la postre haría vencedor del tour a Alberto Contador. Viva España!!. Uno, dos, y algunos tres cubatas. Para entonces un componente de la expedición, con poco fondo, ya iba apañado y hubo que tirar del viejo truco de reanimación. El agua. No obstante hay que decir que la sangre no llegó al río y nos pudo seguir el paso hasta el final, aunque, eso sí, a base de agua. Del centro asturiano salimos habiendo quedado, meced a una llamada, con la hermana y amigas de uno de los componentes. Como había tiempo pensamos que el andaluz (Granada?) sito en la calle Alvarez Gato sería el lugar perfecto para tomar unas cañas y hacer tiempo. Al llegar estaba cerrado porque es de esos sitios que cierran al mediodía. Como quedaba poco tiempo para la hora de apertura, nos metimos en otro sitio cercano, enfrente de las bravas, que por cierto está de obras, y nos enchufamos una cañas previas. Una vez en el andaluz, adivinen, más cañas. Habíamos quedado en otra zona de jaleo de Madrid, Moncloa, e iba llegando la hora de moverse. De camino, y cerca de plaza de España nos encontramos con otro garito donde paramos a repostar. Caña super sin plomo. De ahí nos vimos ya en el Chapandaz y para recordar viejos tiempos, muy viejos, nos pedimos un mini de leche de pantera. La verdad es que casi no me acordaba del sabor, si bien no hace tanto tiempo que la tomé, si acaso un año, con Bravucón y Freak. En ello estábamos cuando llegaron las chicas. Saludos, presentaciones, conversaciones, algún cubata más y, viendo que las chicas tenían otros planes, nos quedamos rodeados de universitarias y demasiado cansados como para intentar un infanticidio. No estamos en contra, de hecho alguno lo intentamos con resultados pésimos. Bordillazo. Era hora de abandonar con la cabeza todavía alta.
El Lebrijano.
La jornada tuvo lugar en sábado porque Casanova aterrizaba el viernes previo y, como habitualmente no puede venir, hicimos un poder. Como teníamos tiempo, quedamos en Casa Camacho (C/San Andres) para tomar una caña previa que nos aliviara el calor que hacía (40ºC).
Los asistentes fueron: Harry, Casanova, Bravucón, Ariete (una nueva cara) y Lebrijano.
Como primera parada después de dejar la Fuencisla elegimos el centro asturiano, un lugar tranquilo a esas horas, y con posibilidades. El hecho de que estuviera cerca también influyo. Si hubiéramos pateado mucho por la calle a esas horas con la que estaba cayendo y con la que nos había caído seguro que alguno hubiera sucumbido. Aunque pueda parecer extraño nos escanciamos unos cubatas porque no estaban los cuerpos para sidra. Como había sitio nos sentamos en una mesa con la intención de charlar tranquilamente sobre el bien y el mal además de disfrutar de la contrarreloj que a la postre haría vencedor del tour a Alberto Contador. Viva España!!. Uno, dos, y algunos tres cubatas. Para entonces un componente de la expedición, con poco fondo, ya iba apañado y hubo que tirar del viejo truco de reanimación. El agua. No obstante hay que decir que la sangre no llegó al río y nos pudo seguir el paso hasta el final, aunque, eso sí, a base de agua. Del centro asturiano salimos habiendo quedado, meced a una llamada, con la hermana y amigas de uno de los componentes. Como había tiempo pensamos que el andaluz (Granada?) sito en la calle Alvarez Gato sería el lugar perfecto para tomar unas cañas y hacer tiempo. Al llegar estaba cerrado porque es de esos sitios que cierran al mediodía. Como quedaba poco tiempo para la hora de apertura, nos metimos en otro sitio cercano, enfrente de las bravas, que por cierto está de obras, y nos enchufamos una cañas previas. Una vez en el andaluz, adivinen, más cañas. Habíamos quedado en otra zona de jaleo de Madrid, Moncloa, e iba llegando la hora de moverse. De camino, y cerca de plaza de España nos encontramos con otro garito donde paramos a repostar. Caña super sin plomo. De ahí nos vimos ya en el Chapandaz y para recordar viejos tiempos, muy viejos, nos pedimos un mini de leche de pantera. La verdad es que casi no me acordaba del sabor, si bien no hace tanto tiempo que la tomé, si acaso un año, con Bravucón y Freak. En ello estábamos cuando llegaron las chicas. Saludos, presentaciones, conversaciones, algún cubata más y, viendo que las chicas tenían otros planes, nos quedamos rodeados de universitarias y demasiado cansados como para intentar un infanticidio. No estamos en contra, de hecho alguno lo intentamos con resultados pésimos. Bordillazo. Era hora de abandonar con la cabeza todavía alta.
El Lebrijano.
